Tras siglos de producción y después de haber conseguido cierto renombre en mercados de Galicia y Asturias, los vinos del Bierzo sufrieron un golpe terrible a finales del siglo XIX, cuando una plaga de filoxera acabó prácticamente con las vides, provocando una fuerte crisis económica que provocó. incluso, la emigración de gran número de personas.
La producción se restableció durante la primera mitad del siglo XX, gracias a los injertos realizados con vides americanas, y el vino recuperó el importante papel que había tenido en la economía de la zona. En la época de los sesenta surgió un fenómeno nuevo, el movimiento cooperativo, que jugaría desde entocnces y sigue jugando en la actualidad un papel muy importante en la producción de unos vinos cuya calidad se vio plenamente reconocida en 1.989, cuando el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación concedía la Denominación de Origen a los vinos del Bierzo.