Para su destilación se utilizan más de 8 plantas botánicas y aromáticas, se aprovecha el corazón de la segunda destilación, que previamente ha sido aromatizada con componentes naturales tales como las bayas de enebro, cilantro, raíz de angélica, cáscara de limones y naranjas, raíz de regaliz, canela, nuez moscada, anís estrellado de la India y algunos otros ingredientes mantenidos en riguroso secreto.
Finalmente, el destilado puro se lleva a Islandia, donde se le añade agua desmineralizada de glaciar islandés el agua más pura del mundo, y se le adiciona el “ingrediente X”, que según los grandes maestros de esta destilería, es el que le da a esta peculiar ginebra una agradable frescura y frutosidad en el posgusto.
Unas primeras notas de casia y recuerdos mentolados abren paso al enebro, se demuestra sutil.
En boca es fresca, casi metálica, dejando comezón sobre la lengua. Muy limpia, con una mezcla muy interesante de apuntes de madera y cítricos.