El contacto del whisky con la barrica le da un suplemento de los Barriles de whisky americano experimentales que le imparte su color y sabor al espíritu.
Irrepetible y glorioso, al mejor estilo del whisky, un clásico.
Combina todos los sabores de azúcar de cebada con un matiz Golder.
Madurado en barricas de bourbon durante 23 años, lo que le aporta un carácter con reminiscencias de lo antiguo, un sugestivo sabor del azúcar de cebada y un color naturales
Edición limitada de 4.900 botellas numeradas.