Monovarietal de garnacha peluda de cepas de más de 70 años plantadas en suelos arcilloso-calcáreos con zonas pedregosas.
Un vino potente, frutal, fresco y balsámico; la garnacha más expresiva.
En vista nos presenta un color rojo rubí con ribete violáceo. Limpio y brillante, de capa alta.
Aromas de fruta roja y negra con notas minerales y balsámicas sobre un fondo tostado.
En boca, resulta estructurado, potente, balsámico, frutal, con acidez equilibrada, fresco y largo.