La uva Albariño que da vinos característicos por sus aromas florales no podía ser menos con los orujos de su bagazo. Se puede tomar a temperatura ambiente pero en sorbos muy pequeños, porque si no, podrá aparecer como un auténtico "agua - ardiente", con firmeza y reciedumbre.
El macerado, ya sin hierbas, se deja envejecer en barrica durante un año. En este tiempo, el alcohol va disolviendo taninos y otras sustancias del roble americano, alcanzando el equilibrio entre el dulzor y el amargor difícil de conseguir en otras bebidas. Los 40º de grado alcohólico pasan desapercibidos por la garganta, quedando una sensación de suavidad. El aroma es el compendio de la finura de orujo blanco, la aromaticidad de las hierbas y el toque a especias de la madera de roble.
Orujo de hierbas. El orujo blanco recién destilado, se dulcifica y se pone en maceración durante un mes con una selección de 9 hierbas, propias del frondoso valle de El Rosal. El aguardiente macerado, ya sin hierbas, se deja envejecer en barrica de roble americano durante un año.
En este tiempo, el alcohol va disolviendo taninos y otras sustancias del roble, logrando un gran equilibrio entre dulzor y amargor, difícil de conseguir en otras bebidas. Los 40º de alcohol pasan delicadamente por la garganta, dejando una grata sensación de suavidad. El resultado es la perfecta conjunción de la finura del orujo blanco, el aroma de las hierbas y el toque a especias del roble. Este producto es un aguardiente, ya que al tener menos de 100 g/l de azúcar, no llega a la consideración legal de "licor".